El Cluster de Alimentación de Euskadi analiza las causas del desperdicio alimentario de sus industrias para proponer soluciones que lo minimicen

La mayor cantidad de pérdidas y desperdicios se producen por las mermas en el manipulado y procesado, y por devoluciones de distribuidores, roturas y caducidad.

El Cluster de Alimentación de Euskadi analiza las causas del desperdicio alimentario de sus industrias para proponer soluciones que lo minimicen

La mayor cantidad de pérdidas y desperdicios se producen por las mermas en el manipulado y procesado, y por devoluciones de distribuidores, roturas y caducidad.

 

BILBAO,  4 de octubre de 2018

Las mermas generadas en el manipulado y procesado interno, dentro de la fase de transformación, junto a las devoluciones en distribución, las roturas y la caducidad de los productos terminados, son las principales causas de las pérdidas y desperdicios que se producen en la cadena de producción alimentaria, según se desprende del estudio realizado por el Grupo Operativo Go Savefood, una iniciativa colaborativa en la que participa el Cluster de Alimentación de Euskadi junto a asociaciones de industrias alimentarias de ocho Comunidades Autónomas.

 

Soportada en las conclusiones de este análisis, el Cluster de Alimentación de Euskadi está estudiando la puesta en marcha de una estrategia de reducción progresiva de las pérdidas y desperdicios entre sus industrias alimentarias, sustentada en la potenciación de las tecnologías 4.0, la innovación y la optimización de procesos.

 

Los resultados de este proyecto contribuirán a aportar información a la Plataforma contra el Despilfarro Alimentario de Euskadi, a la que se han adherido cerca de 60 instituciones y agentes sectoriales de la cadena alimentaria vasca, entre los que se encuentra el Cluster de Alimentación. Presentada esta semana en Bilbao, la plataforma se compromete a disminuir la cantidad de alimentos desperdiciados en un 50% para el año 2030.

 

Desperdicio de alimentos

El mencionado estudio pone de manifiesto que, aunque en la fabricación también se producen pérdidas, éstas se han reducido considerablemente en los últimos años gracias a la optimización y digitalización de los procesos productivos de la industria alimentaria.

 

Según datos de la FAO, solo en la Unión Europea se desperdicia una media de 173 kilos anuales de alimentos por ciudadano. Y en la cadena de suministro, desde el productor hasta el distribuidor pasando por la industria, se podría perder en todo el mundo hasta un tercio de los alimentos destinados al consumo humano.

 

Los desperdicios que se generan en la recepción de las materias primas, en la transformación y en el proceso de manipulado externo y almacenamiento se destinan principalmente a la alimentación animal, aunque también a desechos y descartes. Esta última vía de destino abre una puerta a la investigación y al desarrollo de soluciones para su reaprovechamiento.

 

El Grupo Operativo Go Savefood —coordinado por Vitartis— cuenta con la participación de Clusaga (Clúster Alimentario de Galicia), AIAA (Asociación de Industrias de Alimentación de Aragón), Landaluz (Asociación Empresarial de Alimentos de Andalucía), Aseacam (Asociación Empresarial de Industrias Alimentarias de la Comunidad de Madrid), Nagrifood (Clúster Agroalimentario de Navarra), Fedacova (Federación Empresarial de Agroalimentación de la Comunidad Valenciana) y el Clúster de Alimentación de Euskadi.

 

Esta iniciativa se enmarca en el Plan Nacional de Desarrollo Rural 2014-2020, financiada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER).